

La tercera guerra o Guerra de los Seis Días ( del 5 al 10 de Junio de 1967) En Mayo de 1967 se agudizaron en el cercano oriente las tensiones que eventualmente podían conducir a la guerra. Con la excusa de que los israelíes habían iniciado una movilización, Siria (quien desde sus fortificaciones enclavadas en las alturas del Golán podía atacar los asentamientos israelíes situados más abajo) intensificó los bombardeos de poblados judíos e incitó a Nasser para que se aprestase a la guerra. Jordania también era una gran amenaza para los israelíes, pues sus tropas ocupaban una amplia franja de terreno de la Palestina anterior a 1948, que comprendía la ciudad antigua de Jerusalén (Jerusalén este), lindante con la ciudad moderna, capital de Israel (Jerusalén oeste). A mediados de mayo de 1967, todos los contendientes estaban movilizados. Egipto bloqueó el golfo de Aqaba, ruta vital para la navegación israelí, acto considerado por Israel como una agresión. Egipto vuelve a impedir la salida de los barcos israelíes al mar Rojo. "El 16 de mayo, el presidente egipcio ordenó a las fuerzas de la ONU que evacuasen el desierto del Sinaí incluida la fortaleza de Shram al–Sheikh. Ante el asombro de todos, el Secretario General de Naciones Unidas accedió de inmediato a la retirada de las tropas de la ONU, aduciendo que Egipto poseía la soberanía plena sobre la desértica península. En cuestión de días 80,000 egipcios equipados con todo tipo de material para la guerra proporcionado por la Unión Soviética guarnecían el Sinaí e imponían un nuevo bloqueo sobre el estrecho de Tiran." (6) Al principio Israel pareció vacilar pues sus probabilidades de éxito en caso de guerra eran mínimas. Además de las fuerzas Egipcias guarnecidas en el Sianí, apoyadas por un ejército de reserva de 60,000 hombres en la orilla occidental del Canal de Suez, Israel se enfrentaba con los 50,000 soldados del ejército Sirio, equipado también con armamento soviético y con igual número de tropas Jordanas. Israel podía reunir 70,000 soldados respaldados por 230,000 reservistas, equipado con armas de procedencia estadounidense, inglesa y francesa. La posibilidad de supervivencia que se ofrecía a los israelíes era atacar primero, con contundencia y rapidez máximas. El 5 de junio de 1967, a primera hora de la mañana oleada tras oleada de cazabombarderos israelíes irrumpieron desde el Mediterráneo volando a tan baja altura que no pudieron ser detectados por el radar egipcio. Éstos destruyeron en tierra la aviación con que contaba Nasser. Al anochecer, unos 300 aviones egipcios estaban reducidos a cenizas y para la mañana del 6 de junio, Israel tenía asegurado el dominio absoluto del aire. Las tropas israelíes avanzaron luego ocupando la franja de Gaza y alcanzaron el Sinaí. Al mismo tiempo luchaban contra los jordanos en la parte antigua de Jerusalén y avanzaban hacia Siria. El ataque fue tan eficaz que en pocas horas las tropas egipcias huían del campo de batalla. El mismo día dos columnas israelíes de carros blindados había rodeado la ciudad antigua de Jerusalén, y las tropas Jordanas sometidas no tuvieron más remedio que retroceder. Mientras en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, las delegaciones árabes, sorprendidas por la inesperada derrota, gestionaban un alto al fuego, comandos israelí escogidos tomaban por asalto a la Ciudad Antigua de Jerusalén. Tras seis días de guerra, un país cuya extensión inicial era de unos 21,000 km2 dominaba ya cerca de 70,000. Israel había capturado o destruido 430 aviones y 800 carros de combate enemigos, al tiempo que causaba 15,000 víctimas a Egipto, Jordania y Siria. Israel perdió unos 40 aviones y sufrió 803 bajas. El 10 de junio de 1967, las hostilidades entre Israel y los países árabes cesaron. El saldo del enfrentamiento fue el que las tropas israelíes tomaran la parte del territorio egipcio correspondiente al canal de Suez, la Cisjordania, derrotando por completo al ejército Jordano y la estratégica península del Sinaí. "Israel pasa a controlar la totalidad de la península del Sinaí, la franja de Gaza, Cisjordania (con la totalidad de la ciudad de Jerusalén) y los estratégicos altos del Golán en Siria. Conquistó un territorio cuatro veces mayor que el suyo propio en 1949, y albergaba en sus nuevas fronteras una población árabe de 1,5 millones de personas." (7)
La Guerra de los Seis Días (junio 1967)


la ultima experansa del pueblo palestino desaparesio en este ataque artero del ejercito israeli y la 6 flota de EEUU alos campos aereos egipcios y alos altos del golan espero que algun diaque la tierra de mis atenpasados sea libre de nuevo
El año 1967 comenzó con confiadas predicciones de que no traería una guerra. Nasser, se sostenía en Israel, había aprendido la lección de 1956 y no iniciaría una guerra a menos de estar preparado. De todas formas, sus relaciones con Jordania eran notoriamente malas, y una coalición entre Nasser y el rey Hussein no venía en consideración. En una rápida sucesión, los acontecimientos desmintieron dichas presunciones. En un combate aéreo en el que Siria - el más cercano aliado de Rusia en el Medio Oriente perdió 13 aviones, fue la señal de apertura. Como resultado del aguijoneo soviético, Nasser movilizó y envió 100.000 soldados al Sinaí. Exigió al Secretario General de las Naciones Unidas la inmediata retirada de la UNEF y - probablemente para su propia sorpresa, tuvo éxito de inmediato y los "bomberos" partieron. Entonces Nasser anunció el cierre de los Estrechos de Tirán para la navegación israelí - un claro casus belli. Concluyó mofándose de Itzjak Rabín, el jefe del Estado Mayor israelí: "Déjenlo venir, lo estoy esperando".
Entretanto, logró alcanzar una estrecha coordinación con el ejército sirio. El rey Hussein, en un abrupto vuelco, viajó a Egipto y firmó un acuerdo poniendo sus fuerzas bajo el comando global egipcio. Esto le costaría la mitad de su reino.
Israel, con sus reservas totalmente movilizadas, sus nervios tensos al máximo, esperó durante tres largas semanas. La situación parecía ser el reverso de 1956; Israel estaba solo, frente a una poderosa coalición árabe. Las Grandes Potencias, a pesar de las vagas promesas, no hicieron nada por la reapertura los Estrechos, e Israel decidió hacerlo por sí mismo.
El 5 de junio de 1967, un grupo de aviones que volaban de Egipto a Israel fueron vistos en las pantallas de los radares del rey Hussein. Convencido por los egipcios de que los aparatos eran suyos, dio la orden de atacar - en Jerusalem!. De hecho los aviones eran israelíes, que regresaban de un devastador ataque contra la fuerza aérea egipcia, que aunque parezca asombroso había sido tomada por sorpresa; después de mofarse de Rabín, Egipto no estaba preparado cuando éste llegó.
En el breve lapso de seis días, las FDI ocuparon toda la península del Sinaí, hasta el Canal de Suez, capturaron toda la Margen Occidental del río Jordán; y en lo últimos días, sin la ventaja de la sorpresa, capturaron una gran parte de las Alturas del Golán, incluyendo el dominante Monte Hermón - desde entonces en adelante "los ojos y oídos de Israel". El evento culminante fue la captura de la Ciudad Vieja de Jerusalem y el reencuentro con el lugar más reverenciado por los judíos, el Muro Occidental (de los Lamentos). El sonido del shofar en el Muro Occidental reverberó por todo el mundo.
776 soldados israelíes cayeron en la Guerra de los Seis Días.
Si bien todas las ramas del ejército actuaron bien, la Fuerza Aérea, por primera vez, jugó un papel decisivo, al despejar el cielo desde un comienzo hizo posible todo lo que siguió después. Esta fue la Guerra de la Fuerza Aérea.
Los esfuerzos diplomáticos por llevar a su término el conflicto de 40 años, anterior en más de dos décadas al establecimiento de Israel, no llevaron a nada. En noviembre de 1967, después de meses de deliberaciones, el Consejo de Seguridad adoptó unánimemente la Resolución 242, llamando a la paz y el reconocimiento del "derecho de toda nación a vivir libre de amenazas dentro de fronteras seguras y reconocidas", a cambio de la retirada israelí "de territorios", no "todos los territorios" ni "los territorios capturados en las recientes hostilidades". No obstante, la Liga Arabe, en su sesión en Sudán (1967) adoptó una resolución diferente, los "Tres No" de Khartum: No paz, No negociaciones, No reconocimiento de Israel.

